Las empresas deben proteger la propiedad industrial de sus productos para evitar usos no consentidos

Propiedad Industrial Cámara Huesca

El ponente, Enrique Astiz, y a su izquierda Eduardo López, responsable de Innovación de la Cámara

La marca, la innovación y el diseño son tres grandes instrumentos que han de saber aprovechar las pymes para superar la crisis y mejorar su competitividad, pues son características que distinguen a los servicios o productos que ponen en el mercado a disposición del cliente. De ahí la importancia cada vez mayor que las empresas deben prestar a lo relativo con la propiedad industrial para proteger las cualidades que distinguen a sus productos. Así lo ha explicado hoy Enrique Ástiz Suárez, abogado, agente de la Propiedad Industrial y director general de PROPI, S.L., en el transcurso de una jornada celebrada en la Cámara de Comercio e Industria de la provincia de Huesca.Las pymes deben tener en cuenta que sus productos son percibidos por los cientes en base a la imagen, al diseño, a la marca o a la novedad que aportan. Por eso es clave proteger esas características propias ante el posible uso por parte de terceros. “La propiedad industrial es un medio fundamental para luchar contra la crisis, ya que se trata de una inversión, no un gasto, que permite a las pymes obtener una mejora competitiva, pues la marca, la inventiva introducida, la imagen, el diseño, la forma, es lo que diferencia a nuestro producto o servicio del que ofrece la competencia”, ha señalado Enrique Astiz al respecto.

En España, es la Oficina de Patentes y Marcas el organismo encargado de registrar y dar protección mediante títulos de propiedad industrial a las invenciones, los diseños industriales, y signos distintivos como el símbolo o el logo de un producto.  El registro garantiza una protección jurídica frente al uso por parte de terceros, tanto en España como, si así se desea, en otros países. Así, en el caso de las invenciones, las patentes dan derecho a explotar en exclusiva la invención patentada, impidiendo que otros la puedan fabricar, vender o utilizar sin consentimiento del titular. De similar manera funcionan los registros referidos a diseño industrial o marca. Y además, son títulos que forman parte del patrimonio de la empresa y, como tal, tienen su valor y, por tanto, pueden ser transmisibles mediante venta, cesión, licencia…

Es habitual que en muchos países se incremente el número de solicitudes de registro de patentes en épocas de crisis, ya que la necesidad de estimular ventas o mejorar procesos estimula la creatividad, la imaginación y el esfuerzo innovador. Sin embargo, de acuerdo a los datos aportados por el conferenciante, en España no se está apreciando este proceso. “En el año 2010 se presentaron 3.540 patentes en España, muy pocas en comparación a Francia, con unas 17.000, Alemania con alrededor de 20.000, o no digamos con relación de Estados Unidos, Japón o Corea, con más de 100.000 cada uno, lo que significa que tenemos una gran dependencia de tecnología en el exterior”.

En lo referido a Aragón, con 231 patentes en el año 2010, es la segunda Comunidad española con más registros por millón de habitantes. Sin embargo, hay que tener en cuenta que 170 de esas patentes fueron presentadas por una sola compañía.

En cuanto a las marcas, en España se está apreciando un fuerte retroceso en el número de solicitudes, debido a la crisis. En 2010, se registraron algo más de 43.000 marcas. Aragón, con una solicitud de 963 marcas, se encuentra algo por debajo de la media española

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